La paloma y el halcón

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La paloma y el halcón
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La paloma y el halcón. Érase una vez una paloma que volaba libremente por el bosque. Era una paloma feliz, sin preocupaciones ni temores, y siempre se sentía segura volando entre los árboles. Pero un día, mientras volaba sobre los árboles, la paloma vio un halcón volando cerca de ella.

La paloma comenzó a acelerar su vuelo, tratando de escapar del halcón. Pero no importaba cuánto se esforzó, el halcón parecía estar siempre justo detrás de ella. La paloma comenzó a sentir miedo, anticipando que el halcón la atacaría en cualquier momento.

Sin embargo, algo sorprendente sucedió. El halcón voló justo al lado de la paloma y comenzó a hablarle. «No tengas miedo, amiga paloma», le dijo el halcón. «Sé que puedes pensar que estoy tratando de hacerte daño, pero no es así. Sólo estaba persiguiéndote para que pudiéramos hablar juntos».

La paloma se sorprendió, no había esperado que el halcón se acercara pacíficamente. Pero, al escuchar las palabras del halcón, la paloma empezó a bajar la guardia. Quizá, ella había juzgado de manera equivocada al halcón.

Con el tiempo, la paloma y el halcón se convirtieron en amigos. La paloma comenzó a ver que el halcón no era el depredador cruel que había imaginado, sino que era un amigo amable que quería simplemente conversar. Como resultado, la paloma aprendió una lección importante sobre la empatía: no juzgar a un libro por su portada.

Un día, mientras volaban juntos, encontraron un nido de pájaros pequeños. Dentro del nido, la paloma y el halcón vieron que un pájaro pequeño había quedado atrapado en la tela de araña. El pobre pájaro no podía liberarse y estaba pidiendo ayuda.

La paloma y el halcón se acercaron para intentar ayudar al pájaro. La paloma, por su habilidad, intentó sacar al pájaro, mientras que el halcón usó su pico para cortar la tela de araña.

Finalmente, después de muchos intentos, el pájaro fue liberado y pudo volar libremente otra vez. Los tres pájaros volaron juntos por un tiempo, compartiendo la experiencia y disfrutando de su recién descubierto sentido de unión.

A partir de ese momento, la paloma y el halcón se dieron cuenta de lo importante que era ser empático con los demás. Siempre habían sido amigos y nunca habían juzgado el uno al otro, pero no se habían dado cuenta de que era importante extender esa misma cortesía a todos los seres vivos.

La paloma y el halcón decidieron que, a partir de ese momento, siempre intentarían ayudar a los demás seres vivos y ser compasivos y empáticos en todo momento. Comprendieron que todos los seres vivos merecen respeto y cuidado, sin importar de qué especie sean.

Desde ese día, la paloma y el halcón se convirtieron en defensores de todos los seres vivos del bosque. Siempre ayudaban a aquellos que necesitaban ayuda y se aseguraban de que todos fueran tratados con compasión y amabilidad.

Y así, la paloma y el halcón vivieron felices para siempre, rodeados por una comunidad diversa que valoraba la empatía y el amor por todos los seres vivos. Y si alguna vez te encuentras con la paloma y el halcón en el bosque, te darán la bienvenida con su amistad y su gentileza, porque saben que la empatía es la clave del amor y la paz duradera.

Y colorín colorado este cuento se ha acabado.
La paloma y el halcón
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