El Príncipe en el País de los Enanos

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El Príncipe en el País de los Enanos
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El Príncipe en el País de los Enanos. Érase una vez, en un país muy lejano, un príncipe llamado Eric que, cansado de la monotonía de su vida en el palacio, decidió explorar los alrededores de su reino. Al caminar por el bosque, se encontró con una pequeña puerta en un árbol y, curioso, decidió abrirla.

Al hacerlo, se encontró en un mundo de enanos, quienes se quedaron sorprendidos al ver a un gran príncipe como él. Sin embargo, pronto descubrieron que el príncipe no era como los demás nobles que siempre venían a su mundo a cazar o recolectar materiales.

Eric se empezó a divertir con los enanos, quienes lo acogieron como uno más. Le enseñaron a pescar en el río y a recoger frutas del bosque, le contaron historias al lado de la hoguera y le mostraron su forma de vida.

Una tarde, mientras caminaba con sus nuevos amigos, Eric escuchó un ruido extraño. Al acercase, descubrió a una hermosa princesa dormida en el suelo. La princesa había sido encantada por un malvado mago, lo que la había convertido en una estatua de piedra.

El príncipe sintió compasión por la princesa y le prometió a los enanos que la rescataría. Juntos, planearon una manera de derrotar al mago.

La noche previa a la batalla, los enanos prepararon una cena, con todo tipo de deliciosos manjares y bebidas. Sin embargo, el príncipe se dio cuenta de que algo estaba mal: los enanos se veían preocupados y tristes, como si estuvieran despidiéndose para siempre.

Eric les preguntó qué pasaba, y para su sorpresa, los enanos le dijeron que muchos de ellos habrían de luchar contra el mago. El príncipe estaba confundido, ¿Cómo podrían aquellos pequeños seres pelear contra alguien tan poderoso?

Los enanos le contaron una historia de su pueblo, en la que hablaba de un poder que salía de adentro del bosque y surcaba el aire, haciendo que las estatuas de piedra regresaran a la vida.

El príncipe se fue a dormir, intranquilo por lo que había escuchado. En uno de sus sueños, le pareció escuchar la voz mágica de los árboles. Éstos le hablaban de lo importante que es la valentía y la sabiduría, y que la victoria no siempre es para el más fuerte, sino para el que sabe cómo luchar con inteligencia.

Al despertar, el príncipe se miró en el espejo y descubrió que su barba había crecido. Los enanos lo acompañaron hasta la puerta de entrada del bosque mágico y le dijeron que su barba era la clave para ganar la batalla.

Eric se acercó al mago con valentía y le ofreció su barba a cambio de liberar a la princesa. El mago, al ver que el príncipe le ofrecía su barba y no su vida, reconoció su valentía y decidió liberar a la princesa.

La princesa, al despertar, no pudo resistirse a los encantos del príncipe, y ambos se enamoraron. El príncipe la llevó de regreso a su reino, donde se casaron y vivieron felices por siempre.

Pero Eric nunca olvidó a sus amigos los enanos, y volvieron a visitarlos a menudo. Juntos pescaban en el río, recogían frutas del bosque, contaban historias junto a la hoguera y disfrutaban de la vida.

Y ese bosque mágico nunca volvió a ser el mismo, porque había conocido a un príncipe valiente que había sacrificado su barba para salvar a una princesa.

FIN.

Y colorín colorado este cuento se ha acabado.
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