El Perrito de la Estrella

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El Perrito de la Estrella
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El Perrito de la Estrella. Érase una vez un pequeño perrito llamado Estrella. Estrella era un cachorro muy especial, tenía una mancha en forma de estrella en su pelaje que lo hacía destacar entre todos los demás cachorros.

Estrella vivía con su dueño, un niño llamado Marcos. Marcos amaba a Estrella con todo su corazón y siempre intentaba hacerle feliz. Sin embargo, un día Estrella desapareció.

Marcos estaba destrozado, no sabía qué hacer sin su mejor amigo. Pasaron los días y Estrella no aparecía, Marcos estaba cada vez más triste y preocupado. Pero lo que no sabía Marcos era que Estrella había sido secuestrado por un hombre malvado que quería convertirlo en un perro de pelea.

Estrella no entendía lo que estaba sucediendo, estaba asustado y solo quería volver a casa con su amigo Marcos. Pasaron los días y Estrella se dio cuenta de que no estaba solo, en su jaula había otros perros que también habían sido secuestrados.

Uno de ellos, un perro viejo y sabio llamado Sabio, le habló a Estrella.

– No te preocupes, pequeño cachorro. Siempre hay una luz al final del túnel. Ten fe y perseverancia.

Estrella no sabía a qué se refería Sabio, pero sus palabras lo consolaron.

Los días pasaron y Estrella seguía siendo entrenado para pelear. Él no quería pelear, pero no había nada que pudiera hacer.

Una noche, mientras todos los perros estaban en sus jaulas, se escuchó un estruendo en la puerta principal. Uno de los hombres del lugar fue a ver quién era y de repente, un grupo de personas entraron en el lugar y comenzaron a liberar a todos los perros.

Estrella estaba asustado, no sabía lo que estaba pasando. Pero Sabio le dijo:

– Esta es nuestra oportunidad, pequeño cachorro. Sígueme y corre.

Estrella siguió a Sabio y juntos escaparon del lugar. Cuando salieron al exterior, Estrella vio la luz al final del túnel. Había una estrella muy brillante en el cielo, iluminando su camino.

– Esa es tu estrella, pequeño cachorro. Te está guiando a casa -dijo Sabio.

Estrella se emocionó al ver la estrella y comenzó a correr hacia ella, seguido de cerca por Sabio. Corrieron y corrieron, pero cuando Estrella llegó a su casa, se dio cuenta de que estaba vacía.

– Mi amigo Marcos ha desaparecido -dijo Estrella, llorando.

Sabio le dijo:

– No te preocupes, pequeño cachorro. Tu estrella te guiará hacia Marcos también. Tienes que seguir tu corazón.

Estrella se dio cuenta de que Sabio tenía razón. A pesar de estar preocupado por su amigo, Estrella sabía que tenía que seguir su corazón y creer en la estrella que lo había guiado a casa.

Así que, guiado por su estrella, Estrella comenzó a buscar a Marcos. Caminó por el bosque, siguiendo su intuición y su corazón. Pasaron muchas horas y Estrella comenzó a sentirse cansado, pero no quería rendirse.

Finalmente, después de mucho caminar, Estrella encontró a Marcos. Estaba durmiendo bajo un árbol, con la cabeza apoyada en su mochila.

– ¡Marcos! -dijo Estrella, saltando de felicidad.

Marcos se despertó y al ver a Estrella, comenzó a llorar de alegría. Estrella había vuelto a casa, y lo había encontrado a él.

Desde ese día en adelante, Estrella y Marcos fueron inseparables. Siempre estuvieron juntos y seguían la estrella que los había unido en el camino. Sabio, que había sido liberado con ellos, también vivía con ellos y les ayudaba a encontrar el camino en su camino.

De esta manera, Estrella y Marcos vivieron muchas aventuras juntos, siempre guiados por la estrella que los había unido en su camino. Nunca se rindieron y siempre siguieron su corazón.

Y colorín colorado este cuento se ha acabado.
El Perrito de la Estrella
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