El Monstruo del Pueblo del Abismo Eterno

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El Monstruo del Pueblo del Abismo Eterno
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El Monstruo del Pueblo del Abismo Eterno. Érase una vez en un pequeño pueblo llamado Abismo Eterno, habitaba un monstruo temido y conocido por todos los niños y niñas. Su nombre era El Monstruo del Pueblo y decían que vivía en una cueva en lo más profundo del bosque. Esas historias asustaban a todo el mundo, pero nadie sabía realmente cómo era el monstruo.

Un día, un niño llamado Pedro decidió aventurarse a explorar el bosque y encontrar la cueva del monstruo. A pesar de las advertencias de sus padres y amigos, Pedro se arriesgó y se adentró en el bosque. Después de mucho caminar, finalmente vio una cueva oscura y misteriosa en lo profundo del bosque.

Pedro se acercó lentamente a la cueva, clavando sus ojos en la oscuridad, pero no pudo ver nada. Decidió entrar para ver qué había dentro y, cuando entró, oyó una voz profunda y ronca que le dijo: «¿Quién eres tú y por qué estás aquí?» Pedro se sobresaltó, pero decidió no retroceder y respondió con voz temblorosa: «Soy Pedro y vine a conocer al Monstruo del Pueblo».

“Yo soy el Monstruo del Pueblo, ¿y qué quieres de mí?” dijo la voz. Pedro, temblando de miedo, respondió: “Solo quiero saber quién eres y cómo eres”. El Monstruo se rió y dijo: “De acuerdo, puedes imaginarme como quieras, pero primero tienes que responder a mis preguntas”.

Pedro aceptó la condición y el monstruo comenzó a hacer una serie de preguntas cada vez más difíciles. Sin embargo, Pedro logró responderlas todas con seguridad y habilidad. Después de esto, el monstruo le contó su historia. Había sido maltratado y temido por el pueblo durante muchos años, siendo juzgado injustamente solo por ser diferente. Finalmente se había retirado a la cueva para vivir solo, alejado de la sociedad que lo discriminaba.

Pedro se dio cuenta de que el monstruo no era tan malvado como lo habían pintado y decidió llevar a los demás niños del pueblo para que conocieran al Monstruo del Pueblo. Les explicó que debían conocerlo para poder entenderlo y, tal vez, aprender algo de él. Al principio los niños dudaron, pero finalmente Pedro los convenció para que fueran juntos a la cueva.

Entre todos los niños, el monstruo vio que no todos eran malos, algunos inclusive lo aceptaban. A partir de ese momento, los niños y el monstruo comenzaron a hacer amistad, los más osados se acercaron a él e incluso algunos lograron tocarlo, lo que fue algo totalmente nuevo para el monstruo, pues ningún otro ser vivo jamás se había acercado o tocado alguno de sus miembros.

Con el tiempo, el rumor de que había un monstruo en el pueblo se disipó, y en su lugar, llegó una historia más emocionante, una historia de amistad en lugar de miedo y coraje en lugar de discriminación. Todo el mundo aprendió que las apariencias pueden ser engañosas y que no se deben juzgar a las personas por su aspecto.

Ahora, cada vez que los niños del pueblo van a explorar el bosque, visitan la cueva del monstruo para ver a su amigo y escuchar sus historias. Así, el Monstruo del Pueblo dejó de ser temido y se convirtió en una leyenda que traía felicidad a la gente.

Y colorín colorado este cuento se ha acabado.
El Monstruo del Pueblo del Abismo Eterno
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